A la derecha de la carretera, en el punto donde las paredes son más altas, se encuentra el santuario de nuestra señora de la Hoz, una ermita levantada en el siglo XIII. La leyenda cuenta que en 1129 un joven de Ventosa, buscando en la noche a una vaca perdida de su rebaño, encontró la imagen de la Virgen entre estas peñas, oculta para evitar que fuese profanada durante la invasión musulmana.