Terreno de aventura, con fisuras en arenisca como pocas en España. El Indian Creek en Guadalajara.
El Barranco de la Hoz es un precioso enclave situado en el Parque Natural del Alto Tajo, en plena provincia de Guadalajara. Se trata de un peculiar cañón fluvial labrado por la erosión del río Gallo a lo largo de millones de años.
La roca de sus paredes de color rojizo no es de la que abunda en la Península, en los primeros metros encontraremos conglomerados y más arriba este desaparece para dejar paso a areniscas también de color rojizo cubiertas de líquenes en algunas zonas lo que le otorga tonos grisáceos.
La zona de arenisca resulta especialmente interesante para la escalada, debido a su rareza en nuestro país y a las perfectas fisuras paralelas que se forman y que permiten la precisa colocación de friends de los que deberemos llevar un buen surtido si queremos escalar algunas de sus vías.
Los seguros fijos brillan por su ausencia y el grado resulta muy exigente, así que será mejor ir cargados de un buen surtido de friends, empotradores y cordinos. La aventura está garantizada y probablemente tendremos la sensación de que lo buitres son conscientes de ello.
Este espectacular paraje puede considerarse sin lugar a dudas todo un santuario de la escalada de autoproteción sobre arenisca en plena provincia de Guadalajara.
Pese a que las aproximaciones son muy escasas y discurre una carretera por el medio del barranco, la escasa afluencia de coches y el rumor del río nos harán sentir experiencias muy intensas durante las escaladas de sus exigentes recorridos.
Es un lugar que vale la pena visitar aunque no se vaya a escalar. Se puede subir andando a algunos miradores, las sendas parten junto a la Ermita de la Virgen de la Hoz.