Se trata de una pequeña zona donde encontraremos cerca de una veintena de vías repartidas por una serie de pequeños riscos en lo alto de un bosque de castaños.
El pie de vía resulta bastane incómodo en algunos casos y el equipamiento es muy irregular. Conviven vías recientemente equipadas o reequipadas con parabolts con otras donde perduran viejos clavos y espits oxidados.
En cualquier caso es un lugar muy tranquilo y el entorno le aporta cierta magia.
Desde la rotonda del barrio de Gurutze (Oiartzun) se aprecia la parte alta de los riscos y el castillo que hay en la parte derecha.
Desde la rotonda, tomar la carretera que pasa frente al frontón, tras un par de curvas pasamos un caserío y un bosque de castaños. Un poco más adelante encontraremos apartaderos donde dejar el coche y un ancho camino que sube por el extremo izquierdo del castañar. Cuando el camino llega al bosque nos adentramos en este, hasta el pie de vía por un senderillo practicamente desdibujado.
Agua
Muy recomendable la Vol-Damm de barril del bar que hay frente al frontón.
Pueblo más cercano
Oiartzun